MMORPG

Me dolían las manos. Como si de un colapso total se tratase, mi cuerpo apenas respondía. Intentaba no perder la concentración, pero el dolor mental era extremo. Apenas podía ver lo que tenía delante por culpa de la tormenta de hielo.

De repente, empecé a sentirme mucho mejor. Con más vitalidad y energía, hasta el punto que mi concentración aumento y el dolor mental desapareció. No me hizo falta mirar para saber que había sido Bredel desde la distancia quién me había ayudado. Como si se me cayese una venda de los ojos, volví a la realidad. El fragor de la batalla se mantenía intenso. Uno de los trolls ya había caído. La tormenta de hielo lo había petrificado, y Launest lo había hecho añicos con su mandoble.

Quedaban dos trolls. Uno era como el que yacía en el suelo. El otro era mucho más grande y aparentemente más fuerte y peligroso. Reveller podía dar buena cuenta de ello. Desde que empezó el enfrentamiento lo mantenía entretenido a base de provocarle y aguantar sus golpes directos con la ayuda de su escudo de torreón y su cota de malla.

Busqué a Lyka, pero no la vi. Como siempre anda sigilosa y entre sombras, aprovecha el subterfugio para dañar a sus enemigos. Supuse que estaría bien, pero no sé dónde. De pronto pude observar como el troll pequeño se echaba las manos a la pantorrilla izquierda, mientras se retorcía de dolor y caía. Allí pude observar a Lyka hurgando en la herida con estocadas cortas y rápidas. Mientras, Volgov soltaba una bola de fuego directa a la cabeza del troll que lo dejaba aturdido.

¡Que tipo más feo!

Finalmente mi concentración llegó a su meta y lancé el hechizo contra el troll jefe. El impacto del cono de hielo fue directo a su abdomen. A pesar del fuerte ataque, aguantó el equilibrio, pero su pierna derecha se congeló de forma instantánea, lo cual le dificultaría el movimiento y le daría algo de ventaja a Reveller para recuperarse. Bredel aprovechó para sanar las heridas básicas de Reveller de forma rápida, mientras en el fondo de la sala, se oía el último chillido ahogado del troll pequeño abatido por Lyka y Volgov. Sólo quedaba el jefe troll.

No había tiempo que perder, así que volví a iniciar un nuevo conjuro con la intención de bajar la defensa del troll. Cuando Lyka y Volgov llegaron a nuestra altura, Bredel acababa de salir disparado por los aires tras un golpe certero de la maza que controlaba nuestro enemigo. Launest arremetió un golpe duro en la cadera del troll, lo que provocó la ira de éste, respondiendo con una patada que alcanzó al propio Launest y lo desplazó unos metros rodando. Lyka intentó apuñalarle la pantorrilla congelada, pero falló en su maniobra y cayó aturdida. Con el curandero inconsciente la figura de Reveller para distraerlo se antojaba imprescindible.

Conseguí bajar la defensa del troll y Volgov aprovechó para generar una tormenta de fuego en su cabeza. Paralelamente, Reveller lo atraía hacia él, lo que hacía que el troll se desplazase de forma tosca debido a las heridas acumuladas. Launest se incorporó al ataque tras el golpe sufrido, y atacó de forma contundente en la pierna derecha del troll, la congelada. Fue tan preciso el impacto, que la pierna del troll se hizo añicos, de forma que perdió el equilibrio y mientras se retorcía de dolor, cayó al suelo causando un fuerte estruendo.

Generé una tormenta de aire, a la que Volgov añadió lluvia de roca, y la dejé caer sobre el troll abatido. Intentó incorporarse, pero sería en vano. Launest y Reveller acabaron con su vida. Con el último grito de dolor del troll, Volgov se desplomó con síntomas de agotamiento extremo. Su esfuerzo para destinar todo su karma en los últimos hechizos lo dejó en un estado crítico.

Poco a poco, Lyka volvió en sí y no parecía tener ninguna herida grave. Launest, utilizó sus conocimientos de la Orden Cruzada, para recuperar al bueno de Brendel, que yacía aturdido en el suelo. El resto estábamos cansados, pero nos encontrábamos bastante bien. Ahora Brendel debería hacer lo posible por reanimar a Volgov.

– ¿Estás bien? – Me pregunto Launest, mientras limpiaba su mandoble.

–  Sí. Un poco mareado, pero me encuentro bien. Creo que puedo continuar –Respondí.

–  ¿Continuar? – Preguntó extrañada Lyka.

–   Eh, sí. Continuar nuestro camino. Ya sabéis. Debemos llegar a Rendenthal para avisar al Vizconde, antes de que las fuerzas del Emperador Terrako crucen el Mar Magenta y ataquen la región de Vashten.

–          Pero que dices chaval. Ahora “loteamos” y el “GM” reparte. Mañana volvemos a por el “Boss” que aquí ya hemos hecho “limpio”. – Me dijo Reveller.

Always on!

De forma desenfadada he intentado explicar cómo sería mi experiencia en un MMORPG. Sabéis que me gustan los RPG en general, pero soy incapaz de engancharme a un MMORPG. ¿Por qué? Porque me da la sensación de que el objetivo pasa por mejorar el personaje y poco más. La historia (si la hay) puedes obviarla. Aquí lo importante es montarte tu raid y entrar en esas conocidas salas a matar bichejos, para subir de nivel y conseguir objetos. ¡Ojo! No lo crítico y entiendo que es un buen planteamiento. Sólo hay que ver la cantidad de usuarios que pagan sus cuotas religiosamente para poder disfrutar de un MMORPG.

Pero yo, de momento, prefiero el RPG clásico de toda la vida con su historia y sus giros argumentales, que un Más o Memos Otro RPG.

3 Respuestas a “MMORPG

  1. Retrospect 30 septiembre, 2011 en 18:47

    Mi experiencia con los MMORPG se basa en una clave de prueba de 20 días para el WOW. He de reconocer que pese a que el juego me parecía una mierda, enganchaba la hostia y no se muy bien por que…y aun así me parecía aburrido. Entiendo que gusten este tipo de juegos, pero les debe dedicar muchasssssssssssss horas y yo por ahí no paso.

    A mi que me den un RPG normal, me lo paso y fuera xD

  2. GredXII 1 octubre, 2011 en 14:11

    A mi me dejaron de gustar precisamente por eso, era subir de nivel, ir a por Bosses y poco más; los que tienen las quest bien implementadas, tienen un mundo muy pequeño y poco margen de evolución, los que tienen un mundo extenso y gran evolución pecan de quests sencillas… la verdad, me quedo con los RPG (y si tienen opción de co-op, mejor, sino solo, como se ha hecho siempre)

  3. El Malo del Final 1 octubre, 2011 en 23:28

    @Retrospect: El compromiso que generan estos juegos, a nivel de horarios y dedicación en horas, hace que mucha gente desista. No obstante, como bien dices, de alguna forma enganchan.
    @GredXII: Los MMORPG nunca tendrán la profundidad que puede tener un RPG. 🙂

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