Closed

Aquel día me miré al espejo mientras me desperezaba. Ese baño grande y frío, con apenas luz, siempre me pareció poco confortable. Aunque esa sensación se repetía cada mañana, aquel día había algo más. Mi cuerpo respiraba cansancio y agotamiento. Lejos de mi mejor forma, algo estaba cambiando y empezaba a sospechar lo que podía ser.

Tras cuatro horas deambulando por mi castillo, sin nada que hacer aparentemente, mi cerebro cavilaba a velocidad de vértigo, y empezaba a exponerme conclusiones que no quería ver. Con cada minuto que pasaba, la celeridad de los pensamientos aumentaba. No podía controlar lo incontrolable, así que decidí empezar a asumir ciertas conclusiones. Si mi cuerpo estaba hastiado, era mi mente quién intentaba explicarme el por qué.

Poco a poco me dejé llevar por esos pensamientos. Estaba relajado, tranquilo. Incluso me sorprendí a mí mismo, sentado en la vieja butaca de la biblioteca. Todo aquello empezaba a resultarme extraño. Mi castillo, mi entorno, mi vida,… parecían bailar otra música diferente a la que yo sentía en esos instantes. Tuve ganas de gritar, pero no sabía el qué,  ni el por qué. Gritar para liberarme. Gritar para volver a empezar.

¡Eso era! Volver a empezar. Cerrar una etapa, para empezar otra. Sin miedo al fracaso. Asumiendo el reto de alimentar a las nuevas inquietudes en pos del acomodamiento de lo seguro y rutinario. Empezaba a asumirlo. Yo había cambiado, porque tenía otras necesidades. Y entonces ¿todo esto que formaba parte de mi avatar? Ya no sentía apego ninguno por todo eso. Ya no lo necesitaría allá dónde fuese. Porque me llevaba lo mejor de mí. La experiencia adquirida para buscar nuevos retos. Nuevos retos que ya aparecen en el horizonte.

Y bajo esta perspectiva, cierro la puerta de este castillo con forma de blog. El Malo del Final ya ha cumplido su cometido, llevarme hasta aquí para evolucionar a nuevas cotas. Mi experiencia como bloguer no tiene sentido sin él, pero ahora nuestros caminos se separan. Hace meses que me muevo en esa dualidad, hasta que se ha roto.

Dejo el avatar de El Malo del Final, para seguir siendo Raul Factory. Mi nuevo hogar, Zehn Games. Allí os espero.

5 Respuestas a “Closed

  1. kahos 7 mayo, 2012 en 22:17

    ¡Te deseo mucha suerte en Zehn ya que tiene una pinta muy buena ese nuevo proyecto!
    Por otra parte, una lástima que cierres este blog ya que lo visitaba siempre que podía, aunque te podré seguir leyendo por Zehn xD
    Conozco esa sensación en la que te mueves entre dualidades. Quizás en aquel momento sentías lo que hacías y era muy importante para ti, pero conforme pasa el tiempo las expectativas de una persona cambian y aquello que ahora te llena puede que no lo haga en el futuro. No obstante, la experiencia y los recuerdos que te reportan son imborrables y que mejor uso que el utilizarlos como “trampolín” para avanzar.

    ¡Mucho ánimo!

  2. Ekon 7 mayo, 2012 en 22:28

    Bueno, sabiendo que realmente no te vas, si no que huyes a ZehnGames, te perdono.
    Una de mis inspiraciones solo cambia el formato en el que escribe, pero da igual si es aquí o en otro lugar, tu seras siendo tu y tu forma de escribir es tu personalidad, una e intrasferible.
    Por eso eso que no pierdo nada, sino que te mudas y ya esta.

    Suerte en ZehnGames,
    Besicos en la ingle.

  3. SaxKazein 8 mayo, 2012 en 7:59

    No me voy a quejar demasiado, ya que ya mismo tengo un texto tuyo pendiente de lectura en tu nueva casa xD. Así que simplemente te deseo mucha suerte en Zehn Games y espero poder seguir leyendo tus letras durante mucho más, sea donde sea.

  4. Roy Ramker 8 mayo, 2012 en 17:01

    Hace poco me engañaste con el artículo “The End”, así que esta vez he entrado preparado para no caer en la trampa de que dejas el blog…oh, wait!
    Así que esta vez si va en serio, dejar El Malo del Final para pasar a un proyecto más ambicioso, con el esfuerzo y ganas de todos seguro que el cambio será a mejor, ánimo 😉

  5. GredXII 9 mayo, 2012 en 16:17

    Siendo esto una mudanza, solo puedo decirte que estoy ansioso por leer tus nuevos textos.

    Eso si, la cabecera del castillo me la puedo llevar como recuerdo? Que el trabajo que nos costó montarla no tuvo precio 😉

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: