Archivos por Etiqueta: wow

Bit Voice

Alan McNeil trabajaba en Universal Research Laboratories en 1980, cuando una noche tuvo un sueño algo extraño, según explica él mismo. En el sueño se encontraba rodeado de robots que querían acabar con su vida. Quizás por las horas dedicadas a Robots (BSD, 1980), tuvo claro que tenía que diseñar un videojuego dónde el objetivo fuese escapar de un mazmorra futurista llena de robots obsesivos por acabar con tu vida.

Leer más de esta entrada

Dovahkiin

“El hombre nace libre, responsable y sin excusas”

Jean Paul Sarte (1905-1980)

Leer más de esta entrada

Tócala otra vez, Sam

Seguro que alguna vez habéis oído esta frase, y que erróneamente, está vinculada a la película Casablanca (1942) dirigida por Michael Curtiz, y que cuenta con Ingrid Bergman y Humphrey Bogart como actores principales. Tan cierto es que la película fue galardonada con tres Óscar (Mejor director, Mejor película y Mejor guión adaptado), como que la famosa frase “Tócala otra vez, Sam”, no aparece en ningún momento de la película, ni en su versión original, ni en su traducción al castellano.
El vínculo de esta frase con el celuloide se produce en 1972 con “Sueños de un seductor” (“Play It Again, Sam” como título original), basada en una obra homónima de Woody Allen llevada a la pantalla por el director Herbert Ross.
Anécdotas al margen, esta frase, puede utilizarse para indicar a alguien que nos deleite con su música o interpretación. Ese “play” que a veces nos gustaría poder hacer, a modo de crea algo nuevo, a nuestros compositores favoritos. Y si de música y videojuegos hablamos, sólo me cabe un nombre en mi cabeza, Jeremy Soule.

Leer más de esta entrada

MMORPG

Me dolían las manos. Como si de un colapso total se tratase, mi cuerpo apenas respondía. Intentaba no perder la concentración, pero el dolor mental era extremo. Apenas podía ver lo que tenía delante por culpa de la tormenta de hielo.

De repente, empecé a sentirme mucho mejor. Con más vitalidad y energía, hasta el punto que mi concentración aumento y el dolor mental desapareció. No me hizo falta mirar para saber que había sido Bredel desde la distancia quién me había ayudado. Como si se me cayese una venda de los ojos, volví a la realidad. El fragor de la batalla se mantenía intenso. Uno de los trolls ya había caído. La tormenta de hielo lo había petrificado, y Launest lo había hecho añicos con su mandoble.

Leer más de esta entrada

A %d blogueros les gusta esto: